Evitar chinches y otras plagas
Protección contra las chinches: cómo pueden ayudar las bases de colchón
Una idea espeluznante: ¡chinches en tu colchón!
En muchas grandes ciudades, la plaga de chinches está regresando de forma preocupante.
Los veraneantes se los llevan de los hoteles y el transporte público a sus propias camas.
Picores, erupciones cutáneas y asco son las desagradables consecuencias.
Descubra cómo estos diminutos chupasangres se multiplican sin ser vistos y por qué son tan difíciles de reconocer.
Chinches: los huéspedes no invitados de su dormitorio.
Incluso la idea de chinches en el colchón estremece a mucha gente. Durante mucho tiempo, parecía que estos molestos bichos habían sido casi erradicados, pero vuelven a multiplicarse rápidamente, sobre todo en las grandes ciudades. Especialmente en verano, los veraneantes se traen chinches de los hoteles a casa o se las llevan del transporte público a sus propias camas. Esto se traduce en picores, erupciones y una sensación desagradable al enfrentarse a estos pequeños chupasangres. Como estos pequeños bichos son difíciles de reconocer, pueden multiplicarse sin que nos demos cuenta. Tanto los huevos como las crías son tan diminutos que es fácil pasarlos por alto. Sólo cuando están completamente desarrolladas pueden identificarse a simple vista.
¿Dónde viven las chinches?
Como su nombre indica, las chinches son expertas en acomodarse en las camas. La razón de ello radica en su hábito alimenticio, en el que se alimentan de la sangre de criaturas de sangre caliente. Por ello, siempre buscan estar cerca de los humanos. Como resultado, las chinches pueden encontrarse en zonas donde la gente permanece, ya sea en cines, autobuses y trenes o en hoteles.
Signos de infestación por chinches
Hay varias formas de reconocer una infestación de chinches:
- Encontrar chinches, vivas o muertas.
- Picaduras de chinches en el cuerpo.
- En las habitaciones muy infestadas puede aparecer un olor dulzón.
- Heces de chinches que parecen pequeños puntos negros.
Medidas para combatir las chinches
Si descubre chinches en su colchón, es importante mantener la calma y tomar las medidas adecuadas. He aquí algunos pasos útiles:
1. Localizar y limpiar los escondites
En primer lugar, hay que localizar dónde se esconden las chinches. Los huevos pueden retirarse con una aspiradora o recogerse con cinta adhesiva. Una vez aspirada, la bolsa debe cerrarse herméticamente y lo ideal es guardarla en el congelador durante unos días para matar los huevos. Lo mismo se aplica a la cinta adhesiva.
2. Wasar todo
Toda la ropa y las sábanas afectadas deben lavarse inmediatamente a un mínimo de 60 grados centígrados para garantizar la eliminación de todos los insectos y huevos. Es aconsejable lavar también la ropa no afectada para no perderse nada.
3. Gegenstände und Wäsche einfrieren
Otro método para combatir las infestaciones de chinches es congelar los objetos afectados. La ropa sucia o los objetos más pequeños deben meterse en bolsas de plástico o de basura y cerrarse herméticamente. A continuación, la bolsa debe guardarse en el congelador durante al menos 4 días para garantizar la muerte de todos los huevos.
Medidas preventivas contra las chinches
Los protectores de colchón pueden dificultar que las chinches se instalen en el colchón. Estas almohadillas forman una barrera física entre las chinches y el interior del colchón. Si las chinches no pueden penetrar en el colchón, les resultará mucho más difícil multiplicarse y propagarse por el dormitorio. Aunque las infestaciones de chinches generalmente no tienen nada que ver con la falta de higiene, una buena higiene del colchón puede ayudar a prevenir una infestación. Un colchón transpirable que permita que el aire circule eficazmente es una ventaja. Los sobrecolchones de Matnext, como el sobrecolchón Airflow 3D Mesh, pueden cumplir esta función. Crean un espacio de aire entre su colchón y su base actual, permitiendo que el aire circule eficientemente entre los dos materiales. Además, la ropa de cama debe lavarse regularmente a un mínimo de 60 grados centígrados y cambiarse cada quince días. Las fundas de colchón también deben lavarse en caliente a intervalos regulares.